El extraño OVNI visto en Entre Ríos | Historia Paranormal Real
A continuación, tienes la opción de escuchar el relato narrado a través de nuestro canal de YouTube o bien, leerlo tranquilo desde aquí. ¡Que disfrutes!
Prólogo
En febrero de 1999, nueve personas acamparon junto a un río, en un campo aislado de Entre Ríos. Pero lo que iba a ser un viaje familiar tranquilo, terminó convirtiéndose en una experiencia abrumadora…
Esa noche… algo ocurrió. Algo que ninguno de ellos pudo explicar… Y que los marcó, para siempre.
Muchos dicen que no estamos solos en este mundo… Y por lo que estás a punto de leer, puede que tengan razón…

CAPÍTULO 1: «Febrero de 1999»
Me llamo Maximiliano, y soy de Argentina, provincia de Buenos Aires. Esto que contaré me ocurrió cuando tenía 9 años.
Era febrero de 1999. Ese verano, viajamos con mi familia a un campo de Entre Ríos, sobre la ribera de un río. Era un lugar al que íbamos seguido. Nos gustaba la caza, la pesca y el aire libre… lejos de la ciudad. Esa vez, fuimos en dos autos. En el nuestro, iban mi papá, mi mamá, mi hermano de 5 años y yo. En el otro auto, iba un matrimonio amigo de mis padres. Ellos llevaban a su hijo, la mujer de él, y la hija de ambos, que tenía 3 años.
El viaje fue completamente normal. Cuando llegamos, el lugar era perfecto. El campo pertenecía a Ricardo, un amigo de la familia. Él vivía con su madre, una mujer de 80 años, nacida en ese mismo lugar. Recuerdo que la señora tenía una vitalidad increíble.
Ese mismo viernes que llegamos, armamos las carpas al lado del río. Llegada la noche, dormimos con tranquilidad. Al día siguiente, salimos a pescar y luego de cacería. Hasta ese momento, eran unas vacaciones perfectas. Pero ese sábado, a la noche, todo iba a cambiar…

CAPÍTULO 2: «Terror en el cielo»
Al anochecer, ese sábado, nos reunimos en ronda, para tomar mate frente al río. Estábamos mis padres, mi hermano, Ricardo y el matrimonio amigo, junto a su hijo y la mujer de él. Éramos 9 personas en total.
Todo estaba en calma, mientras disfrutábamos del mate. Hasta que, de repente, el amigo de mi padre dice: «¡Miren eso!» Todos giramos la vista. A la derecha, el río hacía una curva… y sobre el horizonte… algo venía volando.
Al principio, parecía una estrella fugaz. Sin embargo, había algo raro.
Era demasiado grande… Caía de forma perpendicular al suelo.
Pero entonces… El objeto hizo un giro y comenzó a seguir el curso del río.
Ahí fue cuando lo vimos claramente. No era una estrella fugaz. Era una nave…
Tenía la forma similar a la cabina de un avión, pero sin alas. Estaba lleno de luces.
A su alrededor, orbitaban pequeñas esferas luminosas. Todo emitía una luz amarilla.
Mi padre es mecánico aeronáutico desde hace años. Sabíamos perfectamente cómo luce un avión. Claramente, eso no lo era…
Los nueve estábamos en silencio… completamente en shock… Viendo cómo esa cosa avanzaba lentamente frente a nosotros.
Recuerdo mirar el agua del río, y ver el reflejo de ese objeto. El miedo recorría todo mi cuerpo…
Miré a mi madre… estaba llorando.
Miré a mi padre… estaba congelado… nunca lo había visto así…
Todos estaban aterrados. Inclusive Ricardo, un hombre que era del campo. La mujer del otro amigo de mi padre empezó a rezar en voz alta. En un momento, Ricardo reacciona y sale corriendo hacia su casa. La misma estaba a metros del lugar.
Mientras tanto, la nave seguía avanzando. Fue cuando empezamos a escuchar un ruido. Era un zumbido grave, un sonido similar al de un barco enorme. Hasta que el objeto se alejó de nuestra vista. Atravesó el monte y fue desapareciendo de a poco. Mientras que el zumbido se iba… y la oscuridad volvía de nuevo al lugar…

CAPÍTULO 3: «Coincidencias»
Después de que desapareció… nadie hablaba. Luego de un rato, empezamos a reaccionar. Nos preguntábamos entre sí qué había sido eso. En un intento de aliviar la tensión, el amigo de mi padre hizo un chiste: «Los alienígenas vienen a buscarnos». Quiso romper el hielo, aunque seguíamos asustados.
Esa noche, cuando nos fuimos a dormir, todos intentaron convencerse de que no fue nada. Seguramente querían tranquilizar, sobre todo a mi hermano y a mí. Pero luego, yo vi algo. Vi a mi padre y a su amigo quedarse despiertos toda la madrugada. Hicieron guardia con sus escopetas. Y recuerdo escuchar a Ricardo decir: «En más de 50 años viviendo aquí… nunca había visto algo así».
Al día siguiente, domingo, nos fuimos del campo. Cuando cada familia llegó a su casa, contó lo ocurrido a familiares y amigos… Sin embargo, pasó lo de siempre. Risas. Burlas. Incredulidad…
La gente no suele creer… Hasta que le pasa, por supuesto. Pero lo más importante… ocurrió unos días después.
El martes siguiente, mi padre fue enviado por su trabajo a un aeroclub. Tenía que reparar un avión. Junto con él, iba un chofer de la empresa. Tenían confianza entre sí. Durante el viaje, le contó lo que habíamos vivido. Esperando, quizás… que alguien le crea al fin. Al contarle, el chofer se quedó en silencio, y luego le preguntó con seriedad: «¿Cuándo pasó eso?» Un poco sorprendido, mi padre le respondió que había sido el sábado. Entonces, el chofer le contó algo que cambió todo…
Ese mismo sábado por la noche, este hombre viajaba por la ruta, junto a su esposa y su hijo. Casualmente, iban desde Entre Ríos hacia Buenos Aires. De repente, los autos empezaron a frenar. La gente bajaba de los vehículos, y miraba al cielo. Todos estaban viendo lo mismo. Una enorme nave… cruzando lentamente sobre ellos. Era exactamente el mismo objeto. No fuimos los únicos que vimos eso, por suerte.
Actualmente sigo disfrutando del campo, la caza y la pesca. Cuando me preguntan si tengo miedo de acampar. A veces cuento esta experiencia. Pero suelo recibir risas, como es de esperar. Lo único que sé es que no creo que vuelva a vivir algo tan aterrador. Y lo más importante es que ese día entendí algo… Entendí que, claramente, «no estamos solos en el universo»…

Reflexión
Este relato es impactante, pero además, un detalle llama la atención. Maximiliano describe una nave enorme… Probablemente, lo que los investigadores llaman: OVNI del tipo cigarro. Un fenómeno paranormal poco frecuente de presenciar. Sin embargo, existe algo que resulta muy llamativo.
La nave tenía luces que orbitaban a su alrededor. Esto recuerda mucho a los llamados «Foo Fighters». Durante la Segunda Guerra Mundial, los pilotos reportaron extrañas esferas de luz. Seguían a los aviones. Realizaban maniobras imposibles.
Entonces, ¿qué era realmente esa nave? Y sobre todo… ¿Qué buscaba en Entre Ríos?
Anexo
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Gracias por estar del otro lado.
Nos encontramos en el próximo relato.
