Chupacabras

Es el día de hoy que difícilmente una persona de América no haya escuchado hablar del “Chupacabras”. Si bien mucha gente sólo tilda a esta supuesta criatura de leyenda rural, lo cierto es que muchas otras personas aseguran haber visto a dicho ser.

Desde su supuesta aparición en Puerto Rico, yendo al norte hasta el sur de Estados Unidos y pasando por toda América hasta llegar a Argentina y Chile, los reportes de esta supuesta criatura han sido reiterados y durante todos los años. Pero aunque han pasado muchos años y los sucesos de ganado mutilado se han presentado en prácticamente todos los países de América, el Chupacabras sigue apareciendo y sin dejar rastros claros, desconcertando a los científicos quienes buscan en animales conocidos, infectados o enfermos, para asemejar la apariencia descrita en los reportes. Muchos piensan que el Chupacabras es un invento, pero quienes viven en zonas rurales, saben que no lo es.

 

El Origen

El temor por la existencia del Chupacabras en la gente del campo o proveniente de zonas rurales de América, surgió en tiempos contemporáneos, más precisamente en la isla de Puerto Rico. Allí se generó la legenda de la existencia de una criatura, diferente a cualquier otro animal visto, que mutilaba ganado o cualquier otro animal, extrayendo la sangre de estos como si fuera un vampiro. En poco tiempo, las historias empezaron a vincularse y el supuesto mito del Chupacabras comenzó a expandirse hasta llegar a toda América del Sur, gran parte de América Central y también en gran parte de los Estados Unidos.

 

Primer Testimonio

La primera persona que reportó al Chupacabras oficialmente fue Madeylen Tolentino en Puerto Rico y en el año 1995, describiendo a la criatura como un animal espeluznante, distinto a cualquier otra criatura terrestre. Más tarde, otros pobladores dieron características más precisas: caminaba con dos patas, medía aproximadamente 1.5 metros de alto, sus ojos eran grandes, tenía púas en la espalda y largas garras en sus manos.

 

Sucesos Relacionados

Al mismo tiempo que los pobladores avistaron a la criatura, comenzó a aparecer extrañamente ganado muerto. Los cuerpos de los animales se encontraban succionados, es decir, su sangre había sido absorvida aparentemente por dos perforaciones que tenían sistemáticamente en el cuello. En ese momento se le dio nombre a la criatura, llamándola Chupacabras.

Tiempo después, la criatura comenzó a ser vista en el sur de Estados Unidos y también en toda América Latina, llegando hasta Argentina y Chile inclusive.

 

Inconsistencias

Como se dijo anteriormente, la criatura fue descrita primeramente en Puerto Rico, teniendo una estatura de poco más de un metro, con un aspecto de reptil (piel verde o grisácea), ojos grandes y cabeza ovalada, y que se movía mediante saltos. Más tarde comenzaron a aparecer reportes en otras partes del continente, cuyas descripciones coincidían con las nombradas, dando lugar al surgimiento del Chupacabras.

El problema fue que luego de un tiempo comenzaron a surgir otras versiones de la criatura, las cuales ya no se asimilaban a las del reptil, sino que esta vez se asemejaba más a un mamífero, teniendo pelo gris y una cabeza de perro, con dientes afilados y pegando saltos increíblemente largos. Tiempo después, estos dos tipos de seres dejaron de reportarse, pero pasados unos años los reportes volvieron a aparecer y el Chupacabras pasó a tomar una descripción muy diferente. Los testigos comenzaron a reportar que la criatura era como un murciélago gigante recubierto con pelo negro, ojos rojos y cabeza ovalada. Pero a diferencia de los murciélagos, la criatura podía arrastrarse y pararse erguida, volando y moviéndose con gran rapidez. Esta es la versión más popular del Chupacabras, aunque también ha surgido otra descripción para esta.

 

Versión alternativa

Existe una última criatura que sería un posible culpable de la mutilación de ganado. La última descripción de un posible Chupacabras lo asemeja a un perro o lobo salvaje sin pelaje y con grandes dientes y garras. Esta versión surgió a principios del año 2000, luego de ser reportada por varias personas. Algunos piensan que puede no ser un mamífero, sino un reptil, como detallaban las primeras descripciones; mientras que otros piensan que puede ser una deformación genética por cruzas entre distintos perros salvajes.
 


 

Investigaciones científicas sobre el Chupacabras

El mito de la criatura que mutilaba animales absorbiendo hasta su sangre, creció con los años y esto llevó al mundo científico a interesarse por el tema. Análisis realizados por veterinarios a una gran cantidad de animales mutilados por la supuesta criatura, dieron como resultado que los mismos no habían sido desangrados. Sin embargo, fue inexplicable determinar qué había sucedido.
 
chupacabras_2Las investigaciones en Puerto Rico y América Latina, dieron como resultado que los animales habían sido atacados por una criatura o entidad desconocida, quien probablemente también había sido quien extrajo su sangre misteriosamente. En Estados Unidos los científicos determinaron en su momento que las descripciones del Chupacabras podían tratarse de perros salvajes con sarna o coyotes infectados con una enfermedad particular que provocaba entre otras cosas pérdida de pelaje. 
 
Pese a las conclusiones científicas con un esfuerzo de explicar el caso de las mutilaciones, los testigos nunca pudieron aceptar las teorías presentadas, ya que claramente no eran perros salvajes o similares caninos. Es por ello que la leyenda del Chupacabras continuó vigente, ya que ningún científico pudo explicar claramente los sucesos. Por otro lado, dichos animales pueden matar y no consumir a la presa. En el caso de las mutilaciones, todos los animales estaban cortados y sin sangre a la vista.

 

Análisis de los Testimonios

Aunque las primeras descripciones no son iguales a las que aparecieron luego en el año 2000, lo cierto es que el Chupacabras no ha perdido credibilidad. Inclusive varios científicos abocados al tema han manifestado que, como todo ser vivo, su cuerpo pudo haber mutado.

En Estados Unidos se hallaron varios cuerpos de criaturas no reconocibles por su apariencia: tenían la forma de un perro salvaje pero sin pelos, con la piel quemada y demacrada. Pero luego de analizar su ADN se pudo saber que eran coyotes y perros salvajes que estaban infectados con una especie de sarna bastante avanzada. Cualquier animal que tuviese dicha enfermedad sería sencillamente un monstruo.

Pero el hecho de descartar a estos animales con la apariencia de Chupacabras, no terminaba el misterio, dado que los científicos no podían descubrir qué había ocurrido con el ganado. Los perros salvajes no se alimentan de esta forma, y por otro lado los animales que succionan sangre por lo general buscan en la superficie de la criatura y no en su cuello. Por ejemplo los murciélagos vampiros actúan totalmente distinto a como lo hace el Chupacabras.

 

Conclusiones

A la gente siempre le gustó inventar historias de monstruos y mezclar la realidad con la fantasía. Pero en el caso del Chupacabras parece que no es una simple historia de monstruos. A lo largo de los años han existido muchos testigos, y si bien las descripciones fueron variando con los años, existe también la posibilidad de que el mismo animal haya cambiado o mutado. No olvidemos que estamos hablando de algo anormal, quiero decir, de una criatura no estudiada científicamente.

Los científicos nunca han podido demostrar por completo qué tipo de criatura es la que realizó las mutilaciones de los animales a lo largo de la historia. Por otro lado, los testigos presentan varios tipos de Chupacabras, los cuales definitivamente son diferentes criaturas. Pero en conclusión, podemos afirmar que hay verdad en esta leyenda, puesto a que son muchas las personas que han visto este tipo de criatura y porque por otro lado, todos hemos visto las mutilaciones de ganado y sus inexplicables causas. 
 
Tal vez no sepamos qué es el Chupacabras o de dónde viene, si es una mutación o un experimento científico, pero lo que sí podemos suponer es que la leyenda es real y por lo tanto, algo de verdad tiene que haber.

Es el día de hoy que siguen apareciendo eventualmente rastros de ganado succionado.

error: